lunes, 10 de agosto de 2009

Hacia la reducción de las colas en los bancos

Uno de los mayores problemas que los bancos encuentran ahora es tener que atender a demasiados clientes en las cajas. No estamos hablando de cortar de manera drástica la relación con el cliente y transformarlo en cliente virtual, sino hacer que el limite de tiempo medio para atender a un cliente de caja se reduzca.
En Unicaja, empiezan a preocuparse cuando un cliente de la caja se queda mas de 6 minutos. Intentan hacer que no se superen los 4 minutos por cliente.

La primera opcion es no aceptar transacciones que se pueden hacer por cajero o por banca online, aunque sean gestiones combinadas.

El problema, es que no todos los clientes son usuarios de Internet, o de cajeros automáticos.

Por ello, hay que crear una herramienta de medición de la frecuencia de las visitas de los usuarios "conflictivos" a las oficinas y al medio plazo destinar una parte de los efectivos a la gestion con estos clientes.

A que se pareceria una herramienta de este tipo?
Seria una herramienta de optimización de recursos que tomaría en cuenta el perfil de los clientes "humano-dependientes", su frecuencia en un espacio de tiempo que seria el mes y los recursos usados para atenderles.
No estamos hablando de una herramienta de trabajo diario sino de análisis puntual, lo que significa que el banco, durante un tiempo tendrá que asignar a un empleado a una función sencilla, por turnos ya que través del outsourcing contratar a un administrador de este sistema seria no solo una ruina para el banco sino también para el proveedor de dicho sistema, que de todas formas, no tiene que pertenecer al banco sino que seria proveedor de servicios para toda la banca.

También habrá que incluir el coste de oportunidad de la contratación de dicho servicio. Pero viendo que algunas oficinas bancarias siguen funcionando como una administración pública y tienen un expendedor de números, está claro que será una necesidad.

Algunos dirían que a largo plazo este problema podría desaparecer por la madurez tecnológica de los clientes, pero ese el el problema: la situación de la banca no puede esperar el largo plazo.